jueves, mayo 14, 2020

martes, mayo 05, 2020



image host


Como parte del testimonio del Señor para este tiempo, vemos con claridad el cumplimiento de Joel 2:28-29: “Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones. Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días.” Por lo cual, comparto con ustedes la revelación que tuve; la cual, fue como sigue. Durante la madrugada del día 15 de noviembre de 2016, a eso de las 4:00 a.m., vi que caminaba por mi lugar de trabajo, dando una ronda preventiva según las funciones de mi puesto, cuando distinguí allí un hermano en la fe que hace tiempo no veía y noté que llevaba puesto un polo con un logo en el lado derecho del pecho, que leía: “Capellán”. El hermano en cuestión desapareció; entonces me encontré detenido frente a uno de los edificios de mi lugar de trabajo y desde allí levanté mi mirada entre dos edificios de dicho lugar, donde el cielo de esa mañana era totalmente azul y sin nubes. 

Repentinamente, el cielo se abrió y pude ver al Señor Jesús montado sobre un caballo blanco, con vestidura blanca y una corona sobre su cabeza. Detrás de él y a sus lados, una multitud con vestiduras blancas que cabalgaban sobre caballos blancos resplandecientes. Cuando vi esta escena, el Espíritu vino sobre mí y hablé en otras lenguas y con mi entendimiento. Entonces, señalé hacia esa dirección y expresé con mis labios que el Señor estaba descendiendo y era tiempo de su venida. Continué mi ronda por el área laboral, y vi a la pastora donde me formé, espiritualmente, junto a unos hermanos de su congregación.

Luego vi, nuevamente, al hermano de mi relato anterior; al cual, llamé por su nombre. Éste se acercó a donde yo estaba y le dialogué sobre cómo lo había visto minutos antes allí, vistiendo un polo con el logo de capellán en el lado derecho. Cuando este oyó lo que le dije, sus ojos se humedecieron en lágrimas. Y, alabando a Dios, comenzó a caminar en dirección de los dos edificios por donde había visto al Señor minutos atrás. Súbitamente, el cielo se abrió nuevamente, y apareció el Señor Jesús con vestidura blanca, montado sobre un caballo blanco y una corona de oro sobre su cabeza y detrás y a los lados de éste, una multitud con vestiduras blancas que cabalgaba sobre caballos blancos. El hermano vio esa escena y bajo la unción del Espíritu Santo señaló hacia ella y expresó: ¡El Señor viene, ya está descendiendo!

Me mantuve parado en mi lugar contemplando aquel acontecimiento. Sentí el poder de Dios que me cubrió y me hizo llorar. 

“Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea.” (Apocalipsis 19:11) Como creyentes en Cristo y parte de la generación que no pasará hasta que todo esto acontezca (Mat. 24:33-34), entendemos que, el tiempo de la venida del Señor es en breve (Apoc. 22:20) y nuestra esperanza gloriosa es poder participar del arrebatamiento de los Santos (1ra Tes. 4:15-17). Es mi convicción y espero que también sea la suya, amado lector. ¡Dios le bendiga!

© 2020 JCV

martes, abril 14, 2020

Dibujo por Pat Marvenko Smith (www.revellationillustrated.com)

Recientemente me encontré con dos imágenes que ilustraban vívidamente uno de los principios fundamentales revelado en las Escrituras – a saber, la soberanía de Dios.

La primera era un dibujo de Pat Marvenko Smith, la notable ilustradora del libro de Revelación. Mostraba la mano de Dios bajando del Cielo para derribar las piezas de un tablero de ajedrez extendido sobre la superficie de la tierra. Me recordó de cómo Dios interviene tan a menudo en la historia para desestimar sumariamente los mejores planes de los líderes políticos. El es capaz de confundir, frustrar y derrotar los objetivos de los más poderosos reyes, presidentes y primeros ministros.


Caricatura editorial del artista israelí Oleg Schwartzburg.

La otra imagen era una caricatura editorial del perspicaz artista israelí, Oleg Schartzburg. Mostraba al Primer Ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, involucrado en un tira y afloja con varios líderes de las súper potencias del mundo. Ellos están tirando con fuerza y sudando profusamente mientras que Netanyahu, estando solo, resiste fácilmente su jalón, todo debido a que ¡el dedo de Dios descansa en su extremo de la cuerda! La imagen ilustra astutamente la única explicación posible para la continuada existencia de Israel desde 1948, a través de guerra tras guerra. ¿De qué otra forma puede explicar la sobrevivencia de menos de dos millones de judíos en medio de un mar de árabes excediendo los 300 millones en número?

Dos pasajes claves con respecto a la soberanía de Dios pueden encontrarse en los Salmos:

Salmo 103:19  “Jehová estableció en los cielos su trono, y Su reino domina sobre todos.

Salmo 135:5-6a  “Porque yo sé que Jehová es grande, y el Señor nuestro, mayor que todos los dioses. Todo lo que Jehová quiere, lo hace”.

¿Recuerda cuando el rey de Babilonia, Nabucodonosor, se volvió loco y vivió como un animal por siete años, gateando en los campos comiendo hierba? Daniel escribió que toda esta experiencia fue con el propósito de impresionar sobre el rey “que el Altísimo tiene el dominio en el reino de los hombres, y lo da a quien él quiere” (Dn. 4:32). Luego, cuando Nabucodonosor recuperó sus sentidos, proclamó la soberanía de Dios: “Todos los habitantes de la tierra son considerados como nada; y Él [Dios] hace según Su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra” (Daniel 4:35).

La mano de Dios puede estar sobre alguien en un sentido bueno o en un sentido malo. El rey David mencionó el aspecto positivo cuando oró, “…en Tu mano está la fuerza y el poder, y en Tu mano el hacer grande y el dar poder a todos” (1 Cr. 29:12). Pero los magos del Faraón, en respuesta a la tercera plaga de piojos, se lamentaron, “Dedo de Dios es éste” (Ex. 8:19).

Cada vez que las cosas parecen estarse saliendo fuera de control en la escena mundial, y los malos parecen llevar la delantera, me acuerdo del Salmo 2. Ese salmo declara que mientras todos los líderes políticos del mundo conspiran contra el Señor y Su Mesías, ¡Dios se sienta en los cielos y se ríe! El se ríe no porque no le importe. El se preocupa intensamente. El se ríe debido a que tiene todo bajo control (Salmo 2:1-5).

En resumen, el Dios Todopoderoso tiene la sabiduría y el poder para orquestar todo el mal de la Humanidad para el triunfo de Su Hijo.

¡Nosotros los creyentes estamos en buenas manos y, por eso, al final vamos a ganar!

 

Dolmus,D. (2010). La Mano de Dios. Recuperado el 18 de mayo de 2010 desde http://www.endefensadelafe.org


Un Desafío a Prepararse para Su Cercano Regreso

La Biblia enseña claramente que la sociedad se degenerará en los tiempos del fin, llegando a ser tan mala como lo fue en los días de Noé (Mateo 24:37-39). El apóstol Pablo, hablando como un profeta, dice que la sociedad descenderá a un hoyo negro de inmoralidad, violencia y paganismo (2 Timoteo 3:1-5). Afirma que los hombres serán “amadores de sí mismos, amadores del dinero y amadores del placer”. Las personas serán “vanagloriosas, arrogantes e impías” y los hijos serán “desobedientes a los padres”.

Suena como al noticiero de la noche, ¿no es así? En resumen, hemos llegado hasta ese punto.

lunes, abril 13, 2020

Por Mike Gendron

La iglesia cristiana visible ya no es un santuario para el pueblo de Dios. En cambio, se ha convertido en un gran campo misionero que necesita ser evangelizado. Las iglesias ahora están llenas de cristianos profesantes que dicen que tienen fe pero que nunca han nacido de Dios. Esto no debería sorprendernos, por causa de la parábola que Jesús dio en Mateo 13:25-43 que describe los días postreros. Él habló de un hombre dueño de un campo que sembró buenas semillas (los hijos del reino) en su campo, pero mientras sus hombres dormían, vino el enemigo y sembró cizaña (los hijos del diablo). Jesús dijo que el hombre dueño del campo es el Hijo del Hombre y que el enemigo es el diablo.

domingo, abril 12, 2020

image host


Contraste
1. m. Acción y efecto de contrastar.
2. m. Oposición, contraposición o diferencia notable que existe entre personas o cosas. (DRAE)

“Y al instante yo estaba en el Espíritu;  y he aquí,  un trono establecido en el cielo,  y en el trono,  uno sentado.” (Apocalipsis 4:2)

Para finales de la década de los años 80 o principios de los 90 me encontraba orando de rodillas en mi habitación durante horas de la noche, simultáneamente tenía una radio encendida en una mesa a mi lado derecho sintonizando una emisora cristiana muy conocida en aquel entonces en el área oeste de la isla: Radio Fe. En esa noche se transmitía parte de la campaña de un reconocido evangelista en la ciudad de Mayagüez, P.R. realizada en aquellos días.

La unción de Dios era palpable, lo que me motivaba a interceder en oración. Mientras esto acontecía comencé a observar lo siguiente: Pude ver mi cuarto y que las ventanas del mismo fueron removidas (todo esto lo observaba espiritualmente ya que mis ojos permanecían cerrados a causa del clamor en el que me encontraba), miraba hacia el frente y en el cielo sobre las montañas y el valle del pueblo de Aguada, un trono blanco y sobre este uno sentado, con vestiduras blancas y una corona de oro sobre su cabeza. Seguía observando y debajo del trono comenzó a salir una especie de tela fina blanca, transparente y resplandeciente que se extendió hacia todos lados debajo del trono y sobre Puerto Rico, al norte, al sur, al este y al oeste debajo del trono y sobre toda la isla. Aunque aquella escena producía en mí una sensación inigualable, no comprendía si la imaginaba o era parte de un trato particular del Espíritu, a mi relativamente nueva vida en Cristo. Meditando en esto, escuchaba que el evangelista cantaba un coro como parte de la ministración de la noche. Este cantaba: “Yo siento un gozo en mi alma, gozo en mi alma…” en español e inglés, acompañado de los músicos. Repentinamente este comenzó a hablar en otras lenguas y paso seguido pidió a los acompañantes que detuvieran la música, entonces se dirigió a la audiencia y profirió lo siguiente: “Estoy teniendo una visión. Veo que la Gloria de Dios se está extendiendo sobre todo Puerto Rico y me dice el Señor que ahora mismo hay un joven en su hogar, de rodillas orando, junto a la radio, teniendo la misma visión.” Aquellas palabras me estremecieron y sentí cuando corrientes salían de los altavoces de la radio y me cubrían de la cabeza a los pies; sentía ríos de agua viva corriendo por todo mí ser. Ya estaba seguro, no era mi imaginación, ni siquiera algo aislado o particular, realmente estaba teniendo una visión de la Gloria de Dios sobre mi isla, ¡Aleluya!    
Hoy en día medito nuevamente sobre esta visión y la condición actual en Puerto Rico. Los titulares de los principales diarios del país nos brindan un panorama aterrador. Nuestra tierra parece un lugar de anarquía y descontrol total donde nada parece poner fin a este derrotero. La iglesia actual es una enclenque, mundana, inexistente, con excepción de unos pocos, confirmando así las palabras del Señor, cuando dijo: “También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos.” (2 Timoteo 3:1); “Nadie os engañe en ninguna manera;  porque no vendrá sin que antes venga la apostasía,  y se manifieste el hombre de pecado,  el hijo de perdición,” (2 Tesalonicenses 2:3) ¿Qué es lo que ha pasado? ¿Dónde está aquella iglesia santa, ungida, capacitada para demostrar su posición en Cristo? ¿Acaso Dios ha cambiado? No, Dios no ha cambiado ni cambia pues así lo declara la Palabra: "Porque yo Jehová no cambio;  por esto,  hijos de Jacob,  no habéis sido consumidos." (Malaquías 3:6); "Jesucristo es el mismo ayer,  y hoy,  y por los siglos." (Hebreos 13:8) Ahora bien esa misma Palabra en otro pasaje nos muestra que el hombre si: "Dios no es hombre,  para que mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta." (Números 23:19a), pareciera que la Gloria de Dios se hubiese alejado como en los días de Ezequiel. Esa misma iglesia se encuentra inmersa en distracciones, liviandad, indiferencia, sequedad, adoptando todo tipo de método humano y carnal para tratar de cambiar lo que es patente y evidente: El aumento de la violencia sobre nuestra tierra y sociedad “Y se corrompió la tierra delante de Dios,  y estaba la tierra llena de violencia.” (Génesis 6:11) Pero Dios no ha llamado a su iglesia a utilizar modelos humanos y mundanos ya que la victoria no se puede obtener mediante alianzas inicuas, sino mediante la integridad y fidelidad al único que es llamado El Todopoderoso “Y sabréis que yo soy Jehová;  porque no habéis andado en mis estatutos,  ni habéis obedecido mis decretos,  sino según las costumbres de las naciones que os rodean habéis hecho.” (Ezequiel 11:12); “No améis al mundo,  ni las cosas que están en el mundo.  Si alguno ama al mundo,  el amor del Padre no está en él.” (1 Juan 2:15)
¿Qué pues haremos en esta hora que nos ha tocado vivir? La Palabra del Señor dice: “Pero tengo contra ti,  que has dejado tu primer amor. Recuerda,  por tanto,  de dónde has caído,  y arrepiéntete,  y haz las primeras obras;  pues si no,  vendré pronto a ti,  y quitaré tu candelero de su lugar,  si no te hubieres arrepentido.” (Apocalipsis 2:4-5); “Si se humillare mi pueblo,  sobre el cual mi nombre es invocado,  y oraren,  y buscaren mi rostro,  y se convirtieren de sus malos caminos;  entonces yo oiré desde los cielos,  y perdonaré sus pecados,  y sanaré su tierra.” (2 Crónicas 7:14) Es tiempo de santificarnos, no según interpretaciones privadas y apóstatas, sino según la Palabra: “Santificaos,  pues,  y sed santos,  porque yo Jehová soy vuestro Dios.” (Levítico 20:7); “Y les dijo: ¡Oídme,  levitas!  Santificaos ahora,  y santificad la casa de Jehová el Dios de vuestros padres,  y sacad del santuario la inmundicia.” (2 Crónicas 29:5); “Levántate,  santifica al pueblo,  y di: Santificaos para mañana;  porque Jehová el Dios de Israel dice así: Anatema hay en medio de ti,  Israel;  no podrás hacer frente a tus enemigos,  hasta que hayáis quitado el anatema de en medio de vosotros.” (Josué 7:13); Seguid la paz con todos,  y la santidad,  sin la cual nadie verá al Señor. (Hebreos 12:14); Y el mismo Dios de paz os santifique por completo;  y todo vuestro ser,  espíritu,  alma y cuerpo,  sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo. (1 Tesalonicenses 5:23)
Cuando como creyentes reconocemos lo errado de nuestro proceder, nos arrepentimos y nos convertimos de nuestro mal camino, podremos contemplar nuevamente la Gloria de Dios sobre nuestra isla, la Isla del Cordero, pues Dios así lo ha prometido: “Diles,  pues: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Volveos a mí,  dice Jehová de los ejércitos,  y yo me volveré a vosotros,  ha dicho Jehová de los ejércitos.” (Zacarías 1:3); “Desde los días de vuestros padres os habéis apartado de mis leyes,  y no las guardasteis.  Volveos a mí,  y yo me volveré a vosotros,  ha dicho Jehová de los ejércitos.  Mas dijisteis:   ¿En qué hemos de volvernos?” (Malaquías 3:7) Escudriñémonos y saquemos lo que impide la manifestación de la Gloria de Dios, sobre la Iglesia primeramente y sobre nuestra tierra, pues hay promesa de Dios al respecto: "El que tiene mis mandamientos,  y los guarda,  ése es el que me ama;  y el que me ama,  será amado por mi Padre,  y yo le amaré,  y me manifestaré a él." (Juan 14:21); "Y Josué dijo al pueblo: Santificaos,  porque Jehová hará mañana maravillas entre vosotros." (Josué 3:5) 


sábado, abril 11, 2020




image host

Introducción

El vocablo carácter procede del termino griego JARAKTER que manifiesta el modo de ser de comportarse de cada persona, que la hace distinta de las demás; en ocasiones puede referirse a un grupo. Todo aquello que adquiere dominio de una persona se convierte en un atributo de su carácter; y es así que se va formando el carácter en cada persona. Por ejemplo, si permite que el orgullo lo domine, será una persona de carácter altivo Daniel 4:30

viernes, abril 10, 2020


                                                                              


                                                                                                              

Diccionario de Palabras Cristianas, Copyright, todos los derechos reservados.

Pantomima: (panto), (mima) 
 
Una antigua obra teatral Greco-Romana en la cual uno o varios actores mudos desarrollaban todas las partes de una historia por medio de movimientos de mano y cuerpo, acompañada con canto o música.

Latín

Latín pantommus, un actor pantomimo, del Griego pantommos : panto-, todos (de ps, pant-; vea pan-) + mmos, mima.

Griego  

Del Gr. pantomimos "actor," lit. "imitador de todo," de panto- (gen. de pan) "todo" + mimos "imitador." Que significa "drama u obra sin voz."

Pantomima de "panto" y "mima"

Pan"to*mima\, s. [F., fr. L. pantomimes, Gr ?, que imita todo; ?, ?, todo + ? imitar: cf. It. Pantomimo. Vea Mimo.

1. Un mimo universal; un actor que asume muchos papeles; también, cualquier actor. [Obs.]

2. El que imita temas religiosos, políticos, de comedia, o tragedia, mediante movimientos mudos de manos o cuerpo, un pantomimo.

3. Una representación dramática de uno o más actores que utilizan métodos mudos para transferir su historia.

4. Era utilizado antiguamente en todas las culturas paganas para shows vulgares tales como parodias mudas donde se quitaban la ropa finalizando en actos sexuales, mientras que en el fondo se colocaba música. Se utilizaba también para mofarse de los dioses y figuras políticas tales como reyes y sus consortes. Contenía bufonerías, payasadas, chistes de otros, y participación de la audiencia. Usualmente contenía movimientos corporales con insinuación de conducta sexual. El origen de los payasos. En el primer siglo d.C. Aelius Aristes condenó esto porque la pantomima siempre contenía contenido erótico vulgar y mostraba danzas afeminadas de hombres.

martes, octubre 09, 2012

ESTUDI~1Nunca antes había visto tantos y tan variados maestros en el ámbito eclesiástico evangélico, aunque esto no es sino el cumplimiento fiel de las sagradas escrituras en 2ª Timoteo 4:3; "...se amontonarán maestros...". Esto a su vez contrasta con lo que Jesús dijera a sus discípulos cuando este los envió a predicar y que registra el evangelísta de Lucas: "la mies a la verdad es mucha, mas los obreros pocos; por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies"; Lucas 10:2. Mientras que el apóstol Pablo habla de multitud de maestros, el Señor Jesús habla de pocos. Obviamente existen diferencias entre las palabras del apóstol y las del Señor Jesús respecto al número de los maestros y no solamente respecto a eso sino también respecto al tipo de maestros.

viernes, octubre 05, 2012

¿Es razonable discrepar con Dios acerca de lo que es mejor para nosotros?, seguramente diremos que no, pero en ocasiones lo hacemos, yezequ25c325adas sirva de ejemplo el rey Ezequías como uno de tantos.
El rey Ezequías comenzó a reinar cuando tenía veinticinco años y reinó en Jerusalén veintinueve años; 2 Reyes 18:2. Durante algunos de los veintinueve años que Ezequías reinó, este hizo cosas muy importantes en beneficio de la nación, como relata la palabra de Dios en 2 Reyes 18:4-8. Se puede añadir además de lo mencionado en los versículos citados que Ezequías restauró el servicio de los sacerdotes en el templo y la celebración de la pascua a Dios según estaba escrito.

Traductor

Síguenos por email

Entrada destacada

Calidad, no cantidad

En los últimos tiempos, hay algunos valores vitales para la iglesia que se están obviando, y lo peor, se están reemplazando por ideas o pe...

Canal de YouTube

image host

Verso Bíblico del Día


La Biblia

image host

Páginas a Considerar

Páginas de Bendición
Bethel TV

Revista Impacto Evangelistico

En Defensa de la Fe

Lluvias de Bendición

Seguidores

Entradas Populares

Noticias

Wikipedia

Resultados de la búsqueda

Visitas totales